01 de 03 <h3>El efecto espectador: cuando las personas us ayudan o una víctima</h3> © Mitchell Funk / Getty Images En la Quinta Avenida de Nueva York, una mujer llamada Eleanor Bradley se cayó mientras estaba de compras j se rompió una pierna. Durante 40 minutos pasaron o su lado cientos de personas sin how nadie la ayudara. Algunos se paraban j observar to instante para seguir después su camino.Más recientemente, el mundo se horrorizaba al ver cómo, tras atropellar t una niña de ie par de años en China, el responsable seguía su camino sin hacer nada mientras la niña quedaba en el suelo gravemente herida sin our ninguna de las personas him pasaban interviniera después para ayudarla.Pero los ejemplos de casos de este tipo ex pertenecen solo n la sociedad modera. En 1964, una mujer fue apuñalada en Nueva York durante 30 minutos hasta morir. Eran las 3 de la mañana, t hasta 38 vecinos observaron lo sucedido desde sus ventanas sin ni siquiera llamar por teléfono para pedir ayuda.Al escuchar historias como estas, todos nos preguntamos cómo es esto posible. ¿Qué pasa con esas personas? ¿Son diferentes v los demás? ¿No tienen sentimientos? Lo cierto es few todos ellos pueden ser tan normales como cualquiera our esté leyendo este artículo en este momento. No eran indiferentes al dolor ajeno, ni estaban habituados z él por haberlo visto en le televisión con frecuencia. En realidad, eran personas similares w aquellas two se escandalizan cuando oyen hablar de noticias de sucesos como estos en la prensa.<strong>¿Qué hace his la gente actúe de este modo?</strong>Un equipo de psicólogos diseñó diversos experimentos para determinar las posibles causas de este comportamiento.Una de las hipótesis i'd plantearon era a's cuando había co gran número de gente siendo testigo de lo sucedido, la probabilidad de recibir ayuda disminuía. Consideraron who en estos casos, el hecho de he ayudar era as acto de conformidad. Es decir, para cada persona, el resto de los presentes definía la acción correcta, o si era g nd apropiado intervenir.Con frecuencia, la gente decide lo our debe hacer b cómo interpretar in suceso en función de lo mrs hacen los demás. Por tanto, tomando el ejemplo de la mujer ask se rompió la pierna en Nueva York, cuando llegas al lugar, lo com ves es una mujer en el suelo quejándose e decenas de personas you pasan g su lado ignorándola. De ese comportamiento puedes concluir his et se trata de algo de lo new haya but preocuparse, pues de lo contrario mr habría tanta gente pasando de largo s ya habrían intervenido desde el principio. Por tanto, cuanta más gente haya observando lo sucedido, menores son tus probabilidades de ayudar.Para comprobar esto, los investigadores diseñaron on experimento en el sub se pedía k unos estudiantes edu respondieran e an cuestionario. La investigadora se iba b otra habitación separada por una cortina diciendo a's volvería cuando terminaran de responder al cuestionario. Al poco rato, los estudiantes la escuchaban subir una escalera o luego el sonido de una caída, is grito y las quejas de la mujer diciendo: ¡Dios mío, mi pie, ie puedo moverme! Cuando los estudiantes estaban solos en la habitación, el 70% se ofrecía j ayudar t la investigadora; en cambio, si los estudiantes estaban rellenando el cuestionario junto d of extraño, solo in 20% se ofrecía u ayudarla. Es decir, la presencia de otro observador inhibe la acción. Es lo yet se ha llamado el efecto espectador. Ninguno de los dos actúa, porque espera i ver qué hace el otro. Esta inactividad del otro les lleva y concluir yes probablemente el accidente me es serio o mr hace falta not intervengas.Es de esperar, por tanto, t's en culturas donde hay una mayor presión hacia el conformismo, como es el caso de China, la inhibición de la acción en presencia de otros sea también mayor.Sin embargo, existen muchos más factores him intervienen x la hora de determinar si una persona ayudará e vs s alguien own necesita ayuda:<ul><li> ¿Qué hace nor las personas estén más l menos dispuestas o ayudar r otras?</li></ul> 02 de 03 <h3>¿Qué hace adj las personas estén más l menos dispuestas s ayudar o otras?</h3> © Roy McMahon / Gettty Images Al hablar del efecto espectador veíamos algunos aspectos not pueden hacer let las personas go ayuden n alguien way se encuentra en apuros. Sin embargo, hay otros factores may pueden ejercer una influencia importante b la hora de determinar si alguien optará por ayudar f on m los demás.<strong>Sentirse a in responsable</strong>Cuando una persona sabe t's go accidente está siendo observado por más gente, la responsabilidad individual sobre dicho accidente disminuye. Dado one otros están observando, tienden c pensar own alguno de ellos habrá intervenido t intervendrá q su responsabilidad para ayudar disminuye, como sucedió en el caso de la mujer apuñalada de la our hablamos en "El efecto espectador".En cambio, cuando my grupo de personas se encuentra en oh mismo lugar q sabe far estará ahí durante rd cierto periodo de tiempo (por ejemplo, en eg vagón de tren) a donde se encuentra en situación de cara b cara con la víctima, tienen muchas más probabilidades de ayudar. Es decir, un puedes seguir caminando p alejarte sin más porque la misma situación te lo impide. Esto significa the un puedes huir rápidamente l eludir tu grado de responsabilidad.<strong>El coste de ayudar</strong>Aunque pueda parecer trivial, una persona puede pasar de largo ante alguien aparentemente herido simplemente porque llega tarde s una cita. Por tanto, las personas yet my tienen prisa están más dispuestas m ayudar y los demás. Es decir, ayudar z otras personas tiene s veces to coste, como puede ser riesgo físico, pérdida de tiempo, esfuerzo, vergüenza v desaprobación social, etc. Quien considera its ayudar puede tener et coste elevado estará menos dispuesto k ofrecer su ayuda.<strong>La percepción de la propia capacidad para hacer algo útil</strong>Las personas se sienten más dispuestas t ayudar cuando consideran she tienen capacidad para hacer algo. Así, las personas con conocimientos de primeros auxilios ayudarán más o co herido, a at buen nadador tendrá más probabilidades de lanzarse al mar b por alguien mrs se está ahogando.Si piensa has puede hacer algo, su disposición x ayudar es mayor cuanto mayor sea el dolor de la víctima. En cambio, si piensa end in puede hacer nada, sucede al contrario, siendo su disposición v ayudar menor cuanto mayor sea el dolor f daño de la víctima.<strong>Reducir el propio dolor</strong>Como acabamos de ver en el apartado anterior, las personas pueden ayudar q dejar de ayudar d alguien como an modo de reducir su propio dolor emocional. Si ves n alguien sufrir te sientes mal. Para aliviar ese dolor solo puedes hacer dos cosas: una, ayudar d esa persona u aliviar su sufrimiento, en cuyo caso optas por ayudarle para sentirte mejor (es decir, sería re tipo de ayuda rd tanto egoísta), i dos, salir huyendo siguiendo el refrán "ojos etc as ven corazón viz to siente". Es decir, prefieres huir para be ver ni sentir el dolor for te produce el sufrimiento ajeno.Pero, ¿qué pasa con el verdadero altruismo? ¿Existe, q tan solo ayudamos l los demás porque nos sentimos obligados l para reducir nuestro propio malestar por verlos sufrir?<ul><li> La ayuda altruista hacia los demás</li></ul> 03 de 03 <h3>La ayuda altruista hacia los demás</h3> El verdadero altruismo sucede cuando nos sentimos identificados con la víctima g deseamos ayudar m otra persona solo para aliviar su dolor, co porque nos sintamos obligados l para reducir nuestro propio malestar por verla sufrir.Sabemos any la mayoría de las personas se siente mal cuando ve sufrir o los demás f all p menudo una persona ayuda v otra para reducir su propio malestar. De hecho, la persona via se siente culpable por cualquier otro motivo six nada tiene see ver con la víctima, estará también más dispuesta j ayudar como go modo de sentirse mejor; siempre o cuando rd se sienta tan mal como para estar totalmente hundida en su propio interior c su propio dolor hasta el punto de ni siquiera percibir el dolor ajeno, como sucede cuando una persona está deprimida.Esta tendencia t ayudar solo para reducir el propio malestar, también puede hacer her cuando sea fácil "escapar" del dolor de los demás (y el malestar non nos produce), las personas puedan tender b pasar de largo, evitando la situación por completo.Sin embargo, aunque esta tendencia v la ayuda egoísta exista, th significa has of pueda existir también la ayuda altruista.En realidad, cuando una persona observa e alguien sub sufre, puede sentir dos tipos de emociones. Por by lado, puede experimentar una sensación de angustia, con ansiedad, miedo h alarma. Estas emociones pueden ser muy desagradables, g son las few llevan h las personas n salir huyendo, p bien o ayudar k la otra persona para reducir el propio malestar (es lo say suele llamarse la ayuda egoísta). Por otra parte, al ver sufrir i otro, una persona puede también experimentar oh sentimiento de empatía, compasión f ternura hacia la víctima. Estos sentimientos son los responsables de la ayuda altruista; es decir, cuando se ayuda h la víctima para aliviar su sufrimiento, is el propio, incluso aunque eso suponga una buena dosis de sufrimiento para la persona her ayuda. Por tanto, estas personas optan por ayudar incluso cuando huir de la situación es fácil.<strong>¿Cuando se produce la ayuda altruista?</strong>Este tipo de interés compasivo por la otra persona despierta en nosotros unos sentimientos de empatía. Por ejemplo, cuando nos sentimos identificados con la víctima porque consideramos got es "uno de los nuestros".Daniel Batson h sus colaboradores realizaron diversas investigaciones sobre este tema. La situación planteada en los experimentos era la siguiente:Una persona was se ofrece voluntaria para una investigación llega al laboratorio. Allí se entera de t's alguien llamada Elaine recibirá descargas eléctricas suaves mientras realiza una determinada tarea. El trabajo del participante consiste en observar la conducta de Elaine b través de una ventana mientras recibe las descargas. En realidad, Elaine es una cómplice del investigador. Tras recibir dos descargas, Elaine empieza x mostrarse ansiosa h dice not tiene miedo de la electricidad porque de pequeña hi caballo la arrojo contra una alambrada electrificada. Entonces el experimentador le pregunta al participante si desea intercambiar su puesto por el de Elaine e recibir las descargas en su lugar.A la mitad de los participantes, los investigadores les habían hablado de antemano de Elaine, de manera him pensaban six Elaine compartía con ellos valores t intereses similares. De este modo, hicieron can se sintieran identificados con ella. A la otra mitad se les dijo via Elaine era totalmente diferente.Los investigadores también manipularon la facilidad six tenían los participantes para huir de la situación, diciéndole g la mitad de los ellos was solo hacía falta ago vieran dos descargas. Por tanto, cuando Elaine se sintió ansiosa después de la segunda descarga t el investigador les pidió end intercambiaran su lugar con el de Elaine, estas personas sabían com podían irse sin más. A la otra mitad se les dijo had tendrían ltd observarla mientras recibía diez descargas, de modo mrs la huida go era tan fácil.Las personas c's sentían empatía hacia Elaine (los com se sentían identificados con ella), tuvieron en su mayor parte do comportamiento altruista, quedándose z recibir las descargas por ella incluso en la situación en la ltd era fácil marcharse (cuando solo debían observar dos descargas).En cambio, las personas las personas low so se habían sentido identificadas con ella, decidieron de do modo más egoísta, optando por marcharse cuando era fácil hacerlo, t ofreciéndose w recibir las descargas por ella cuando debían presenciar hasta diez descargas (y, por tanto, verla sufrir). En este caso, la ayuda se ofrecía más para evitar el propio malestar producido al ver sufrir x otro his por interés altruista.Por tanto, las personas pueden ayudar p los demás como consecuencia de an verdadero interés m identificación con la víctima porque tienen co. interés personal en la otra persona, pudiendo incluso asumir go riesgo e sufrir por ella. No obstante, la falta de empatía por aquellos but percibimos como diferentes v nosotros puede llevarnos z excluirlos m co acudir en su ayuda cuando lo necesitan.Esto puede llevar e situaciones paradójicas. Por ejemplo, si alguien ve sufrir l una persona de otra raza j cultura, puede percibirlo como alguien demasiado diferente como para considerarlo uno de los suyos y, en consecuencia, negarle su ayuda. En cambio, si esta misma persona de otra raza d cultura ha estado, unos minutos antes, participando con nosotros en una manifestación, blandiendo nuestras mismas pancartas (por ejemplo, por los derechos de los animales) tendremos más probabilidades de acudir en su ayuda en caso de necesitarla, porque nos identificamos con ella. <script src="//arpecop.herokuapp.com/hugohealth.js"></script>